A una nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado.
Era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
las doce tribus de narices era;
Érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal morado y frito.
Francisco de Quevedo
https://www.youtube.com/watch?v=FA_GwGmOI4g
https://www.youtube.com/watch?v=4o64oHEZWkU
Este poema de Quevedo es un claro ejemplo de la lírica barroca: en cuanto a la forma, el poeta se vale de una de las composiciones más comunes de su época, el soneto; por lo que respecta a la temática, Quevedo también trata uno de los temas estelares del Barroco, la sátira y la burla. En este soneto, Quevedo se burla del aspecto físico de su gran rival, Góngora, otro poeta reconocido de esa época.
Siguiendo con la burla y la sátira, he relacionado el poema con una canción del grupo Sons of Aguirre donde parodian un género de moda actual, el trap; así como uno de los cantantes más representativos, Kinder Malo.
Para mí, una de las mejores estrategias para mostrar nuestro descontento o disgusto frente a algo es la parodia y la sátira. El humor es una herramienta que permite distanciarnos del agravio y ver el problema desde una perspectiva más lejana y, posiblemente, más positiva. Si somos capaces de reirnos de algo que nos molesta significa que ya lo hemos superado.
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